Cómo manipular a tu cachorro para que sea más sociable

Cachorro adorable

Todos nos imaginamos un cachorro como el de la foto, totalmente adorables.

Pero no siempre son así. Duna no lo era. Cuando llegó a casa no sabía dar lametones, solo mordiscos. Y no solo ella.

No sabes la cantidad de veces que me he encontrado en la clínica cachorros que se tiran a morder con menos de 3 meses.

A algunos propietarios les hace gracia que su perro se muestre tan fiero con esa edad. Pero no son conscientes de que el perro crece y se hace adulto. Y si no se corrige ese comportamiento, cuando el perro pese veinte kilos (o más) y les muerda, no les va a hacer ninguna gracia. Incluso si es un perrito de cinco kilos, puede hacer mucho daño. Y si muerde a un niño ya ni te cuento.

Otros ya vienen con miedo al cachorro y sin saber cómo actuar porque le tocan la cola, o las patas, o el hocico y como no le gusta, les gruñe o les muerde. Y si ya tienes miedo a tu cachorro, veo muy difícil que podáis convivir durante los 12 o 15 años que dure su vida.

Y es que por muy pequeños que sean, son muy inteligentes. Intentan manipularnos y ver donde están los límites. Si algo no les gusta van a intentar evitarlo. Igual que nosotros.

Por eso hay que educarlos y acostumbrarlos a la manipulación. Siempre con premios. Si hace algo que queremos le premiaremos con una caricia, una galleta…Pero nunca debemos permitir que nuestro cachorro nos muerda. Y no hablo de jugar, sino de morder de verdad. Si te encuentras en un punto en el que tu cachorro te muerde, te ataca, y no eres capaz de corregirlo, mi consejo es que visites a un veterinario especialista en comportamiento canino (etólogo) antes de que la situación se agrave. Te ayudará a educar a tu cachorro y a que mejore vuestra relación.

Cómo manipular a tu cachorro:

Esto se lo explico a todas las personas que visito por primera con un nuevo cachorro. Y los pasos que seguí con Duna para socializarla con la gente.

Lo primero es acostumbrarlo a que le toques todo el cuerpo. Empieza de adelante atrás, con suavidad y ofreciéndoles caricias y premios. Háblale con voz suave. Lo que le digas no es lo más importante, sino el tono de voz.

Si se enfada, ríñele, pero no le pegues. Sólo conseguirás que se asuste o que se vuelva más agresivo. Pero no pares, porque ahí es donde le estas diciendo como conseguir lo que quiere. Cuando se calme, prémiale con caricias, una golosina…Intenta hacerlo todo como si fuera un juego.

Probablemente se agobie si realizas todos estos pasos seguidos. Lo mejor es que vayas realizando cada punto y le premies. Luego regálale unas cuantas caricias. Mímale. Sigue usando el tono de voz suave. Si usas un tono de voz alto o chillón se excitará aún más. De esta forma, aprenderá a relacionar la manipulación con cosas más agradables, como mimos, chuches…

Primer paso:

– Puedes probar a subirlo sobre una mesa o incluso en el suelo. Pero por experiencia te digo que sobre la mesa se dejan manipular mucho mejor. En el suelo intentará jugar o escaparse. Si lo subes a la mesa, deja que se acerque a ti. Se sentirá mucho más seguro.

– Ábrele la boca y mete un dedo dentro, tócale también el hocico.

– Pásale la mano suavemente por toda la cara.

Segundo paso:

– Tócale las orejas y los oídos. Límpialos muy suavemente con una gasita empapada con suero fisiológico o limpiador auricular por dentro. Esto no les suele gustar nada, y la mayoría se cabrean, gruñen, intentan escaparse. Pero a lo largo de su vida (o si sufre otitis) tendrás que hacerlo muy a menudo. Así que mejor que se acostumbre cuanto antes. Nunca uses bastoncillos. Puedes llegar a hacerle mucho daño. Incluso dañar la membrana timpánica.

– Pasa la mano por su cabeza y lomo, como si fuese una caricia. Luego por el pecho, barriga y cola. Puedes hacer una pequeña presión, pero sin hacerle daño.

Tercer paso:

– Toca las patas delanteras, toca también las almohadillas. Luego pasa a las traseras y haz lo mismo. Las patas y la parte trasera del lomo es lo que menos les gusta y lo que más cuesta.
Intenta levantar de una en una cada pata hacia atrás, muy suavemente para que se quede a tres patas.

– En tu primera visita al veterinario, pídele que te enseñe a cortar las uñas. Para muchos perritos esto es un trauma, y cuanto antes se acostumbre mejor. Mientras tanto, tócalas sólamente, y pasa un cortauñas por la punta para que acostumbre al tacto.
Al principio puedes hacerlo dos veces al día hasta que aprenda a aceptar la manipulación. Suelen ser unos 5 minutos cada sesión, incluso menos, y tu cachorro entenderá que es algo totalmente normal y no tendrá miedo ni será agresivo cuando cualquier persona lo toque.
Cuando se haya acostumbrado a ti y tu familia, pídele a un amigo que lo haga, para que se deje tocar también por extraños, por su veterinario, gente que te cruces en el parque. De esta forma tu cachorro será mucho más sociable.

Y tú, ¿has tenido este tipo de problemas con algún cachorro?

¿Cómo lo resolviste?

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