¡Mi gato se ha perdido! Si tiene microchip es más fácil que vuelva a casa.

Microchip en el gato

¿Alguna vez has soñado que se perdía tu mascota?

Yo sí, y lo he pasado fatal.

No quiero ni pensar cómo se tiene que sentir quien realmente haya pasado por ello.

Hoy he desayunado leyendo un artículo sobre el microchip y nuestras mascotas. Hablaba sobre la importancia de identificar correctamente, de que es obligatorio, de que si se pierden se puede encontrar a su dueño, etc.

Pero en ningún lugar hablaba de que alguien tiene que recogerlo y llevarlo a un veterinario, policía local o seprona, que suelen ser los que están autorizados para tener lectores de microchip.

Sino, de nada sirve ese microchip.

Esto me hizo acordarme de dos gatitas perdidas, que volvieron con su familia gracias al microchip. Pero también a que alguien las recogió para comprobarlo.

Yuri el mismo día que se había perdido.

Blanca tardó mas de dos años en volver a casa.

¿Qué es el microchip?

Microchip con su aplicador
Microchip con su aplicador

El microchip es un dispositivo electrónico que se pone debajo de la piel una sola vez en la vida, normalmente en la zona del cuello. Tiene el tamaño de un granito de arroz o menos, y lleva asociado un número.

Se lee con un pequeño lector que suelen tener veterinarios, policía local y seprona normalmente.

Ese número está registrado en una base de datos de cada provincia o comunidad autónoma, y a veces, dependiendo de cada comunidad, en una base de datos nacional. Cuando escribimos ese número en la base de datos, nos sale el nombre del animal, su raza, edad, el nombre del dueño, su dirección, número de teléfono, email…..de forma que podemos ponernos en contacto con su familia en caso de pérdida.

La aguja suele ser bastante gorda, y el pinchazo duele. Sobretodo en animales de pequeño tamaño como cachorritos de chihuahua, gatos, etc. Se puede poner a cualquier edad, pero por ley se suele poner a los tres meses.

En algunos gatos suelo esperar a la castración/esterilización para ponerlo con anestesia y que no lo pasen tan mal.

Hace unos años salieron unos microchips tamaño mini, que miden unos 7 milimetros. Mis gatetes llevan estos para evitarles el trauma de la aguja. Los perros llevan los normales.

Es obligatorio en toda España.

En perros es obligatorio en todo el país.

En gatos, hurones, conejos, etc depende de cada comunidad autónoma.

Pero sea obligatorio, o no, mucha gente decide no ponerlo. A pesar de tener una veterinaria pesada como yo que insiste e insiste.

Cuántas veces he oído en la clínica:

Nunca se separa de mi……(hasta que un día se asusta y sale corriendo)
Casi no sale de casa………..(hasta que sale y se pierde)
Siempre lo llevo atado…….(hasta que se suelta y no vuelve)
Etc, etc…..

Y cuántas veces he puesto información en facebook o en la clínica buscando un animal perdido que no lleva indentificación.

Lector de microchips
Lector de microchips

Yuri y su largo viaje

Cuando vivía en Tenerife, un cliente que adora a los animales llegó con cara de susto.

Se acababa de encontrar una gata blanca y negra con heridas en las almohadillas al lado de la carretera. Era muy cariñosa y estaba bien cuidada, así que pensamos que seguramente estaba perdida.

Le pasé el lector de microchip sin mucha esperanza. En mi experiencia, aún pocos propietarios ponen el microchip a su gato.
Pero ese día el lector dio positivo, ¡la gata tenía chip! Eso significaba que tenía dueños y que podríamos ponernos en contacto con ellos. Se llamaba Yuri.

La sorpresa me la llevé al llamarles. Vivían en Santa Cruz de Tenerife y nosotros estábamos en un pueblecito del sur.

Su familia llevaba buscando a Yuri desde esa mañana por los alrededores de su casa.

Por la noche cenaron, la vieron dormida en el sofá, y por la mañana cuando se levantaron ya no estaba.

¿Te imaginas que al despertar ha desaparecido tu perro o tu gato? Es desesperante.

Cartel de un gato perdido
Cartel de un gato perdido

Creen que pudo caerse por una ventana o escaparse por la puerta abierta en un descuido, pero de ninguna manera nos pudimos explicar cómo llegó de Santa Cruz a Alcalá. ¡Hay casi una hora y media en coche entre ambas!

Pensamos que alguien la llevó en coche hasta allí, no sabemos si de manera intencionada o no, porque que llegase volando nos parece menos creíble, y el estar en la carretera nos hizo sospechar que no fue con sus patitas.

Esa misma tarde vinieron a buscarla, sin creerse aún lo que había pasado.

Sin el microchip hubiese sido imposible encontrar a su familia. Ellos la hubiesen buscado en la ciudad. ¿Quién iba a imaginar que estaba tan lejos de casa?

Blanca, dos años perdida

Era una gatita preciosa, toda blanca con pelo largo, que llevaba sobre un año viviendo en la calle, en una colonia felina que alimentaban unas mujeres alemanas.

Me pidieron que la visitara por una posible conjuntivitis.

Por protocolo, cada vez que visito un animal, lo primero que hago es comprobar su microchip, sobretodo si son animales de la calle.

En este caso, en la pantalla de mi lector apareció un número. Blanca tenía chip, y por lo tanto, una familia. La cara de las personas que la trajeron fue toda una sorpresa.

En la base de datos, Blanca, salía como perdida desde hacía más de dos años. Su familia vivía a tan sólo 20 minutos en coche del lugar donde la estaban alimentando.

Llamamos a sus dueños y en un primer momento se pensaron que era una broma. Vinieron lo más rápido que pudieron, pensando que era un error. No se lo creían. La habían dado por muerta hacía ya mucho tiempo.

Su familia nos contó que su hijo pequeño se pasó más de un mes llorando preguntando por Blanca.

¿Cómo era posible que nadie en todo el tiempo que Blanca había vivido en la calle la hubiese cogido para ver si estaba perdida? ¿Cómo no se le ocurrió a nadie comprobar si tenía microchip?

Se me ocurren varios motivos:

1- Hay muchos gatos que viven en la calle y no tienen dueño.

2- La mayoría de los gatos que tienen dueño NO tienen microchip.

3- La gente no sabe qué hacer cuando se encuentra un animal abandonado o perdido.

4- Hay personas que aún no saben lo que es el microchip.

 

En este caso, las mujeres que la cuidaban pensaban que algún vecino la había abandonado en la colonia, y en ningún momento se plantearon que podía estar perdida. Y mucho menos que había una familia desesperada buscándola.

En este caso, de nuevo se reunió con su familia gracias al microchip, pero dos años tarde.

Por eso no sólo es necesario el chip, que lo es. Es necesario que alguien lo compruebe.

En el próximo post te hablaré de otras formas de identificación, que aunque no son obligatorias, pueden ayudar a nuestros peludetes a volver a casa.

Identificación mascotas
Identificación mascotas

¿Tu mascota tiene microchip?

Si no es así, te animo a que pidas cita YA mismo.

 

 

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