Duna se ha rebozado en algo que huele muy mal. ¿Porqué hacen esto los perros?

Pues sí. Ha pasado.

Y no es la primera vez ni será la última, por desgracia.

Hoy estábamos paseando con los Ruris: Duna, Poden y La Gorda, cuando hemos visto a nuestra adorable y simpatiquísima Duna revolcándose en la hierba.

Como ya lo ha hecho demasiadas veces y ya sabemos lo que hay, fuimos corriendo y la vimos con una mancha sospechosa detrás de la oreja. Nos acercamos y en fin…casi nos caímos hacia atrás. Una peste.

No queremos pensar qué era exactamente “la mancha”. Esta es una de esas veces en las que es mejor vivir en la ignorancia.

Nos fuimos a casa directos a la bañera y después de echar champú un par de veces, y frotar bien con unos guantes bien gordos, aquella cosa se fue.

Supongo que si tienes perro esto te habrá pasado alguna vez. Con mis perros ha pasado con todos salvo con La Gorda, que hasta ahora nos ha salido muy fina.

Pero Duna es la que más lo hacho con diferencia. Siempre ha sido una salvaje.

Imagínate nuestra ilusión cada vez que pasa. Ellos se suben al sofá, a la cama, los abrazamos constantemente, los besamos….uffff, no lo quiero ni recordar.

¿PORQUÉ HACEN ESTO LOS PERROS?

Realmente, no se sabe (aún) a ciencia cierta porqué, pero se barajan algunas ideas que tienen mucho sentido.

 

– Para rascarse o refrescarse

Cuando lo hacen contra tierra o hierba fresca. A veces incluso cavan y se frotan dentro.

A Danko, por ejemplo, le encanta hacerlo sobre tierra y plantas secas.

Danko revolcándose sobre tierra seca.
Danko revolcándose sobre tierra seca.

– Por su legado genético

Los perretes aún conservan el instinto de caza de sus antepasados. Por eso les gusta tanto seguir objetos en movimiento, pelotas, morder pelotas de fútbol, destrozar peluches, por ejemplo. E intentan camuflar su olor con otros más fuertes, como animales muertos, cacotas, barro…cuanto más apestosos mejor, para camuflar su propio olor y así evitar ser detectados por sus posibles presas.

También llevan información a su manada, como comida si han conseguido cazar. O si han encontrado algún lugar interesante con una presa muerta.

Es cierto que Duna siempre viene con una cara de felicidad inmensa, como esperando un premio. Pero como comprenderás, el olor a animal muerto no nos emociona demasiado.

 

– Porque les gustan esos olores

Por mucho que a nosotros nos encante que huelan a coco, a fresas, a rosas frescas del campo, etc, no tiene porqué gustarles a ellos.

 

– Porque les acabamos de bañar

Porque les hemos bañado hace poco con un champú que ha borrado su olor natural, y eso no les gusta nada.

O hemos usado alguno con olor fuerte, a coco, fresa, etc, que es mucho peor. Aquí es donde La Gorda demostraba ser un auténtico perro. Al salir de la bañera siempre, siempre, se va frotando contra las paredes, sus mantas, su cama, la hierba…pero al menos ella hasta ahora se controla y no va a más.
Además su olfato es mucho más sensible que el nuestro, y esas fragancias que les ponemos les pueden resultar muy desagradables e intentan borrarlas lo más rápido que pueden.

Es posible que a tu perro le resulte tan desagradable como a nosotros el de animal muerto.

 

¿QUÉ HACER SI ME PASA?

Lo primero, NO LE RIÑAS.

Para tu perro es una conducta natural y como digo muchas veces, a un perro hay que dejarle ser un perro, por muy desagradable que parezca. Imagínate que a ti te echan la bronca por ducharte después del gimnasio, jamás lo entenderías. Ellos tampoco.

Báñalo, pero con un champú de olor neutro. Si lo bañas con uno con olor a melocotón fresco corres el riesgo de que vuelva a frotarse de nuevo, y no apetece, ¿verdad?

Si lo hace de forma muy frecuente, puede que no te quede más remedio que sacarle de paseo por zonas más limpias, aceras y zonas de  cemento. O llevarlo atado con una correa en zonas de “riesgo”.

 

¿Te ha pasado alguna vez con tu perro?

¿Qué sueles hacer si te pasa?

¿Usas champús neutros o con aroma?

 

 

 

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