Mi perro tiene leishmania. ¿Y ahora qué? Hablemos de tratamiento.

­Poden, control leishmania

Hoy te dejo unos apuntes breves sobre el tratamiento de la leishmania en el perro. No quiero extenderme mucho porque es una enfermedad complicada, y siempre hay que adecuar el tratamiento a cada paciente. Esto son solo unas pinceladas breves para que conozcas las opciones más comunes.

Si has te ido mala suerte y tu perro ha sido picado por el flebotomo y le ha transmitido la leishmaniosis, lo importante es empezar un tratamiento cuanto antes, para no darle tiempo al parásito a reproducirse dentro del cuerpo de tu perro. Cuanto más tiempo pase, más graves serán los síntomas.

Antes de empezar el tratamiento se deben de hacer analíticas de sangre y orina para saber hasta qué punto el parásito está afectando a tu perro, ya que el tratamiento no será el mismo.

En casos muy graves, tendrá que quedarse hospitalizado, con fluidos y terapia de soporte hasta que la medicación para disminuir la carga de leishmania sea efectiva.

 

TRATAMIENTO CONTRA LEISHMANIA

El tratamiento de elección, siempre que sea posible, es el alopurinol combinado con el glucantime. El leishguard (tambiés se usa como preventivo), se usa para evitar recaidas o alargarlas.

Buena alimentación

Esto parece una tontería, pero es fundamental.

Si tu perro necesita que su sistema inmune esté fuerte para luchar contra el parásito, pero está desnutrido, come arroz, o el pienso más barato (y de peor calidad) que has encontrado, lo tiene difícil.

Aunque le des todos los medicamentos que existen en el universo, sin una buena alimentación no se conseguirá nada.

Si están afectados los riñones, incluso se puede usar a dieta renal.
También puedes usar vitaminas

Alopurinol

Son unos comprimidos que tomarse cada 12 horas, en principio durante 6 meses, aunque puede alargarse si las analíticas siguen afectadas.

Durante el tiempo que se tome, se deben ir haciendo controles de orina, ya que puede producir cristales de cistina, y en ese caso hay que cambiar de tratamiento.

Impromune

También en forma de comprimidos. Se usa en sustitución del alopurinol cuando este ha producido cálculos o cristales.

Además de ayudar contra la leishmania, es un potente estimulante de la inmunidad.

Antimoniato de meglumina (glucantime)

Es un líquido inyectable. Hay que “pinchar” a tu perro cada 12 horas durante 28 días.

Es el tratamiento de elección junto al alopurinol, pero no todos los perros soportan un pinchado doloroso dos veces al día durante casi un mes.

Si tu perro tiene dañado el riñón o no tolera los pinchazos, se usa otro tratamiento.

Miltefosina (milteforan)

Es un jarabe que se da en sustitución del Antimoniato de meglumina.

Los estudios sobre su uso demuestran que es tan eficaz como el anterior, pero algunos veterinarios han notado en los casos en los que lo han usado, una mayor tasa de recaídas.

Es más caro que el anterior.

Domperidona (Leishguard)

Es un jarabe que se da durante 30 días seguidos cada 3 o 4 meses. Es un potente estimulante del sistema inmune, usado para evitar recaídas o alargarlas lo máximo posible.

Da muy buenos resultados.

La parte mala, que puede provocar vómitos y diarreas los primeros días, ya que también tiene efecto sobre el sistema gastrointestinal (en personas existe el motilium), y en hembras puede producir leche en las mamas y pseudogestaciones.

Autovacuna (laboratorios ovejero)

Se crea una vacuna específica contra el parásito de leishmania que le está provocando la enfermedad a tu perro.

Se toma una muestra de gánglio (que contiene el parásito) y se envía al laboratorio. De esta forma se estimula la respuesta inmune.

El laboratorio recomienda usar esta opción cuando las terapias normales no están funcionando, o cuando el sistema inmune del perro está demasiado débil y necesitamos darle un empujoncito.

 

Una vez que esté controlado, no hay que bajar la guardia. Ya que como te conté en otros post, es una enfermedad crónica. Por desgracia, muchos perros vuelven a recaer con el tiempo.

Normalmente, a los perros positivos hay que hacerles análisis de control cada 6 meses o un año. Por eso más vale prevenir, y prevenir bién. En este artículo puedes ver todos los métodos preventivos que tienes a tu alcance.
Esto son solo unos pequeños apuntes. Siempre hay que adaptar la terapia a cada animal en concreto, porque cada uno estará afectado de distinta forma por el parásito, y no todos toleran a medicación de igual forma.

 

¿Has tenido algún perro enfermo de leishmania?

¿Qué tratamiento usaste?

 

Si tienes alguna duda, ya sabes dónde estoy 🙂

 

Deja un comentario